Los efectos de la velocidad de obturación y apertura en el color

Si bien estamos acostumbrados a que solo el balance de blanco afecta al color de la imagen, tanto la velocidad de obturación como la apertura tienen sus efectos sobre este. No significa que lo hagan de manera tan drástica como al elegir temperaturas diferentes, pero tienen su pequeña influencia sobre la fotografía final.

La toma negra: cómo se utiliza en las fotografías de exposición larga

Uno de los principales inconvenientes de las exposiciones largas, al menos en el territorio digital, es el ruido que produce una toma debido al calor que genera el sensor. Cuando este está en funcionamiento, naturalmente produce calor y esto afecta la forma en el que los fotodiodos registran la luz.

Un sensor de temperatura elevada tiene a producir los llamados hot-pixels, que se manifiestan como puntos rojos, verdes o azules. Dependiendo que tan grave sea la cantidad, puede arruinar una fotografía nocturna debido a que un cielo plagado de pequeñas mosquitas de color no resulta fotográficamente bello.
 
En algunos casos el calor en el sensor se manifiesta de una manera mucho peor: como grandes manchas purpuras o rosas en las esquinas de la imagen. Esto excede el tamaño de los hot-pixels ya que tranquilamente pueden ocupar un cuarto de la imagen, arruinando una gran parte de esta.
 
La solución, además de utilizar exposiciones mas cortas, es la de utilizar la toma negra. Este método, que en ingles se llama dark frame subtraction, consiste en tomar la fotografía de larga exposición normalmente y luego tomar otra con la misma extensión temporal, pero sin hacer llegar ningún tipo de luz al sensor. Esto se logra ya sea colocando la tapa frente al objetivo (en su versión manual) o simplemente impidiendo que las cortinas del disparador se retraigan (en su versión automática).
 
El resultado entonces seria la imagen de exposición larga (con sus respectivos hot-pixels) y otra sencillamente negra. Lo interesante sucede luego: los hot-pixels son estables y se manifiestan, por lo general, de la misma manera. Un hot-pixel rara vez se desbloquea, por lo que disparo a disparo siempre permanecerá ahí. Por lo tanto, el segundo disparo no tendrá ninguna información lumínica, sino solo aquella donde el sensor falla. Con esta información de errores de esta segunda exposición y a través de algunos algoritmos se sustraen los problemas de la primera imagen, dando como resultado una fotografía limpia y sin errores (en el mejor de los casos).
 
Debido a que esto toma exactamente la misma cantidad de tiempo que la exposición original demorando el siguiente disparo (aunque a veces lo hace en un poco menos de tiempo), la opción para activarlo en tu cámara se encuentra algo oculta y en ciertos casos es automático dependiendo de que tan larga sea la primer toma. Consulta el manual de tu cámara para saber como activarlo.

Poses de ejemplo para comenzar a trabajar con modelos

Navegando por internet me he encontrado con los siguientes artículos (parte 1 y parte 2) de la página Digital Photography school donde nos enseñan 42 poses para trabajar con modelos femeninos.
Así que os dejaré el artículo traducido para que sea mejor entendido
 

Es una de las poses mas sencillas para empezar, la modelo nos mirará por encima del hombro. Podemos intentar además hacer dicha fotografía disparando desde otro ángulo para poder obtener una foto mas interesante.
 
 
Como en un artículo anterior comente, podemos indicar al modelo que juegue con las manos y que las ponga de forma natural al rededor de la cara en distintas posiciones. Eso si, las manos se han de ver de lado.
 
 
Como no, en todo tipo de fotografías deberemos intentar aplicar entre otras la regla de los tercios, una interesante forma es cuadrar la imagen con esa regla e intentar sacar distintos ángulos de inclinación hasta dar con una toma que nos guste.
 
 
Poner la cabeza ligeramente hacia arriba y tocarse los rodillas con los codos es una pose bastante encantadora, eso si, lo primordial es que sea natural.
 
 
Otra pose que queda realmente bien es hacer a ras de suelo.
 
 
Esta es una variación de la pose anterior, pero con ambas manos apoyadas en el suelo. Podemos ayudarnos situando al modelo en un entorno con césped como un parque por ejemplo.
 
Haremos la foto casi a nivel del suelo, con la modelo tumbada de espaldas, intentaremos sacar varias tomas variando el ángulo y la posición, pero siempre a ras de suelo, además, le indicaremos al modelo que cambie la postura de las manos y de la cabeza para sacar mejores resultados.
 
 
Desde el suelo, indicar a la modelo que arquee las piernas y ponga una mano alterna a la pierna en el pecho, le indicamos que la otra mano la coloque de forma natural al lado de la cabeza.
 

Realizar la fotografía desde un ángulo bajo, indicar al modelo que se tumbe boca abajo y coloque las piernas hacia arriba tal y como vemos en el dibujo. Esta pose es ideal para probar en entornos distintos como una cama, el campo …
 
 

Esta postura queda bastante bien, le indicamos al modelo que se siente en el suelo y ponga las piernas y los brazos de la forma que vemos en el dibujo, si es una chica con el pelo largo podremos jugar con la forma en que le caiga el pelo y en el lado en que este caiga. Además jugaremos con el ángulo y con la posición desde donde tomamos la imagen

Al igual que la anterior, esta otra pose muy sencilla. Probaremos a disparar desde distintos ángulos.
 
 
Una maravillosa manera de mostrar la belleza del cuerpo de una modelo. Funciona muy bien como una silueta al disparar contra un fondo brillante.
 
 

Esta es una pose muy casual en la que la modelo puede jugar con sus manos y el pelo.

En este caso le pediremos al modelo que coloque las manos en los bolsillos traseros del pantalón, en caso de no tener que las coloque a la altura de la cadera por detrás y se coloque ligeramente de lado.
 

Ligeramente inclinado hacia adelante puede ser un gesto muy atractivo. Es una manera sutil para enfatizar las formas superiores del cuerpo.
Esta técnica solo nos va a funciona correctamente con un cuerpo bien formado, le indicamos a la modelo que coloque las manos por encima de la cabeza tal y como vemos en el dibujo.
 

Esta pose ofrece un sinfín de variables, le podríamos indicar al modelo que juegue con las manos, incline la cabeza etc …
 

Una pose relajada con el modelo de pie y apoyando su espalda contra una pared. Recuerde que el modelo puede utilizar una pared no sólo para apoyar la espalda, pero también para poner sus manos en, o descansando una pierna contra ella.
 
 
El cuerpo debe estar arqueada en forma de S, las manos deben estar relajadas, mientras que el peso se apoya sobre una sola pierna.

Con el fin de encontrar la mejor postura, indicar al modelo que se mueven lentamente las manos y girar su cuerpo constantemente. Cuando vea una variante bien, pregunte a su modelo que permanezca inmóvil y tomar algunas fotos. Repita el procedimiento para un conjunto completo.

 


Cualquier tipo de tela (incluso una cortina) puede ser utilizadaTener en cuenta que la parte posterior no es necesaria que esté completamente desnudo. A veces tan sólo un hombro desnudo podría funcionar bastante bien.
 

Le indicamos al modelo que se ponga de perfil y nos mire colocando ligeramente la barbilla hacia delante y coloque el hombro ligeramente hacia abajo
 
 
Muy a menudo mejor las posturas son las más sencillas. Para los modelos femeninos de apoyo del cuerpo en una sola pierna y curvando el cuerpo en forma de S es una simple regla de partida.

 
 

En este caso le indicaremos al modelo que toque ligeramente una superficie vertical con las manos.

El mostrar el cabello en movimiento es otro acierto a la hora de pedir a un modelo que pose. Esto ha de ser de forma natural y jugaremos con distintas velocidades de obturación para sacar distintos efectos.
 
 
Adecuado para sentarse en un sofá o en la cama. Con el fin de añadir un poco de profundidad temática, el modelo podría sostener una taza de café en sus manos, tal vez dando a entender que ella está calentando sus dedos
 
Esta pose es adecuada para interiores. Indicarle al modelo que se siente en un sofá apoyando la espalda, con una pierna ligeramente arqueada.
 

Otra variación de un modelo que se sienta en un sofá.
 
 
Probaremos distintos ángulos de disparo y le diremos al modelo que arquee ligeramente una pierna mientras apoya el brazo en ella.
 

Otra pose sentada con la que podremos probar.

Cruzar los brazos en fotografía no significa necesariamente que ponemos una barrera, probaremos distintos ángulos hasta dar con la foto correcta.
 

No siempre el modelo tiene que “poner” manos en algún lugar en particular. No queda mal dejarlas libremente a un lado del cuerpo. Lo mismo vale para las piernas, una pierna soporta el peso, y la otra queda mas libre.
 

Los pulgares o parte de la mano introducidos en los bolsillos laterales también puede quedar muy bien.
 

Realizar la fotografía ligeramente por detrás e indicarle al modelo que camine descalza es una buena toma par el verano.

Esta pose la podemos hacer apoyándose en la pared con las manos en la espalda.

Pediremos al modelo que gire un poco de lado, cruce los brazos y mueva su cabeza ligeramente hacia abajo y a la cámara.

Esta técnica de pedir que coloque las manos a la altura de la cintura nos vale tanto para una toma media como para una toma de cuerpo entero.
Podremos solicitar al modelo que se apoye en algún mueble alto, esto nos dará una pose mas casual.
Esta pose funciona bien tanto en interior como en exterior. Le pediremos al modelo que se apoye en algún mueble u objeto y arquee ligeramente la pierna que tengamos delante de la cámara, el brazo contrario que pase ligeramente por debajo del pecho del modelo tocando el brazo contrario.
 
Una foto de cuerpo entero, indicarle al modelo que se coloque de forma similar al del dibujo enfatiza mas la silueta femenina.
 
 
Esta postura es una de las mas complicadas, ya que los movimientos que ha de realizar el modelo nos son fáciles de explicar, pero si logramos hacerlo y que nos entienda saldrán imágenes realmente bellas.
Para esta pose le indicaremos al modelo que se apoye en una barandilla por ejemplo, y mire hacia la cámara.
 

 
 
 
 
 
Lo que tenemos que tener en cuenta es que estas muestras son un tipo de partida, ahora toca jugar con nuestra imaginación.
 
Y eso si, enfocamos siempre a los ojos, a no ser que deseemos enfatizar otra parte del cuerpo.
 
 
 
 
A continuación os dejo los enlaces a otros artículos de este blog para añadir información a la fotografía de posados y retratos.
 
 

 
 

¿Cómo encontrar el punto de no paralelaje?

La fotografía panorámica es una de las más agradecidas, ya que podemos conseguir imágenes espectaculares, resoluciones ilimitadas y diferentes perspectivas sin importar qué equipo usemos. Pero a menudo plantea ciertas dificultades técnicas, así que vamos a ver una manera sencilla de evitar esos problemas de cosido o stitching provocados en la toma.

Seguro que alguna vez os ha pasado que os habéis aventurado a hacer una bonita panorámica por trozos con vuestras cámaras, o incluso con vuestro móvil, y al llegar al ordenador os habéis tenido que pelear duramente con el software de creación de panorámicas.

Esto ocurre normalmente por la manera en que hemos tomado las fotografías, pivotando sobre un punto equivocado o incluso cambiando completamente el punto de vista entre foto y foto, cosas ambas que modifican el punto de vista y por tanto la perspectiva de la foto. 

Aunque cuando fotografiamos paisajes a distancias lejanas y sin elementos en el encuadre que se encuentren a corta o media distancia no habrá problema alguno en la mayoría de los casos, sí que nos los encontraremos cuando hagamos panorámicas a distancias más cortas o con elementos en primer plano. Para hacer la toma correctamente, deberíamos utilizar un trípode y una rótula panorámica y calcular el punto de no paralelaje, más conocido como punto nodal (aunque no es tan correcto decir esto), para saber sobre qué punto en el espacio deberá pivotar nuestro equipo.

Pasos para encontrar el punto de no paralelaje

  

  • Colocamos dos objetos en el centro de nuestro encuadre (a ser posible rectilíneos y alargados, como por ejemplo un bolígrafo y un trípode estirado), uno lo más cerca posible del objetivo sin que ocupe demasiado en el encuadre y el otro lo más alejado posible pero que sea visible, pero ambos alineados entre sí y en el visor.  
  • A continuación, giramos la cámara (pivote de la rótula, que normalmente rotará sobre el plano del sensor) para dejar los dos objetos primero a un lado y luego al otro, y observamos que se separan entre sí al hacerlo. Lo que hemos de conseguir es que sus posiciones relativas en el encuadre se mantengan cuando hacemos esto. 
  • Para corregir esta desviación, necesitaremos una rótula panorámica o bien como mínimo una pletina o zapata que nos permita variar el punto de pivote de la cámara. Moveremos la cámara mediante este mecanismo un poco hacia atrás (para adelantar el punto sobre el que pivotará la cámara y dejarlo en algún punto más adelante del sensor y más atrás de la lente frontal del objetivo). Y volveremos a comprobar el paralelaje como en el paso anterior. 
  • Repetiremos el paso anterior hasta que, por aproximación, consigamos que los dos objetos se mantengan en la misma posición relativa entre ellos cuando giramos la cámara y lo desplazamos del centro a los lados (debe mantenerse por ambos lados, lógicamente, si no es que hay algún problema). Cuando lo tengamos, habremos encontrado el punto de no paralelaje.

Cuando conozcamos el punto de no paralelaje ya podremos hacer la tomar de panorámicas pivotando correctamente, lo cual resultará en que luego podremos unir las fotografías con cualquier programa de ordenador sin que haya problemas de cosido (objetos duplicados, superpuestos, fantasmas o directamente errores que hagan imposible la unión automática). 

Pero, incluso si no usamos una rótula panorámica ni tan siquiera un trípode, siempre podremos aproximarnos al punto nodal lo máximo posible un poco a mano o a ojo de buen cubero. Simplemente sujetaremos la cámara haciendo descansar el objetivo en nuestra mano, en la “cuna” que se forma entre el dedo gordo y el índice, y comprobaremos el paralelaje de la misma forma que hemos visto, tratando de mantener lo más estática posible la posición de nuestra mano y nuestro brazo (un apoyo como una mesa o barandilla cercana es una buena idea). 

Bastará con cambiar el punto de apoyo del objetivo sobre la mano hacia adelante o atrás para corregir el punto sobre el que pivotamos. No es un método perfecto como si dispusiéramos de un trípode y rótula especializados y medidos milimétricamente pero siempre obtendremos resultados más aprovechables que haciéndolo de cualquier manera sin ni siquiera preocuparnos por el movimiento que hacemos.

Fotografía Panorámica, como empezar

Muchos de vosotros conocéis la fotografía panorámica, su espectacularidad y lo interesante que es ampliar el ángulo de visión de nuestras fotografías. En una sola fotografía vemos lo mismo que si desde el lugar de la toma, moviéramos la cabeza a derecha e izquierda. Dando al espectador de la foto una sensación de amplitud. 

Empezar en la fotografía panorámica es fácil. Muchas de las cámaras de hoy en día nos dan asistencia para realizar tomas múltiples y, en pocos pasos, podemos juntarlas en el ordenador. Pero podemos ir más allá e interesarnos por esta disciplina de la fotografía. Conozcamos con qué ayudas podemos contar a la hora de sacar nuestras fotos panorámicas. 

Cámaras y ajustes 

Tanto las cámaras compactas, como las réflex son indicadas para realizar fotografías panorámicas y lo primero que necesitamos saber es si nuestra cámara tiene asistencia para disparo de panorámicas. Si vas a tomar la fotografía sin trípode, usa el asistente para tomar tu secuencia de fotografías. Los resultados serán buenos. Este tipo de asistentes suelen ayudarnos a controlar los elementos básicos en una toma:

Mantener a nivel la cámara. Al mismo tiempo que desplazamos la cámara, a menudo la subimos o la bajamos. Con la previsualización en pantalla, tenemos que intentar que el horizonte siempre este en el mismo sitio, para facilitar el pegado de las imágenes y no tener que recortar mucho nuestra fotografía a posteriori.

Superposición entre toma y toma. El asistente nos muestra cuanta imagen debemos repetir de la toma anterior. Para realizar una buena panorámica, la superposición debe ser del 20% de imagen.

Bloqueo de la exposición. Si realizamos panorámicas muy grandes, probablemente tendremos cambios de luz en la escena. El asistente suele bloquear la exposición para no tener cambios de luz. Si no bloquea la exposición y notas cambios de luz entre toma y toma, pon la cámara en manual, mide a la luz y luego haz la toma. 

Si tu cámara no tiene asistente para realizar fotografías panorámicas, haz tu secuencia de fotografías teniendo en cuenta los tres puntos anteriores y conseguirás buenos resultados.

  

Trípode y accesorios 

Rail panorámico

Si queremos ir un paso más allá con la fotografía panorámica, usar el trípode es imprescindible. En principio cualquier trípode robusto y con una rótula que se fije bien nos servirá. Lo realmente importante en un trípode a la hora de hacer panorámicas es el eje de giro y el anclaje a la cámara. 

Para realizar panorámicas perfectas, el eje de giro de la cámara tiene que hacerse en el llamado punto de pivote. El punto de pivote coincide siempre con la posición física del diafragma de nuestra cámara. 

Por lo general la rosca para el trípode está en el cuerpo de la cámara por lo que tendremos que usar algún sistema de rail para desplazar el cuerpo hacia atrás y poder hacer coincidir el eje de giro del trípode, con la posición del diafragma. El objetivo de hacer coincidir el eje de giro es evitar errores de paralaje. 

Para buscar donde esta el diafragma en nuestra óptica y hacerlo coincidir con el eje de giro del trípode, buscaremos un punto cercano a la cámara y un punto más alejado, y los alineamos. Si al girar la cámara, los puntos siguen alineados, tenemos bien puesta la cámara. Si no están en línea, moveremos el rail un poco y volvemos a empezar.

Los raíles son la opción más barata, si buscáis accesorios más precisos podéis probar con rotulas en forma de L que os facilitaran el trabajo en tomas horizontales y verticales.